martes, marzo 15, 2011

Poema Ocho

Una tarde del tercer día de la semana
finalizó en un cotidiano ocaso...
traté de morir intentando, siempre intentando,
ya no, no mas, nunca más.
Por el propio bien de mi alma
no me atreveré más a acercarme a ti
por temor a perder la pureza de la ilusión.

Te hablare en la aparente seguridad mis versos,
te describiré en mis rimas lejanas
y te haré vivir eternamente en una tumba de papel.

“Aunque sea éste el último dolor que me causes
y sean estos los últimos versos que yo te escriba”.
 

sábado, marzo 12, 2011

Bienaventurada

Tu rostro me ilumina
tu presencia me bendice
tus manos de glacial me abrazan
tu beso, lava de un volcán
dibujado en el cráter de tu boca,
me conforta y me da paz.

Mientras haya reflejo de mi ser en tus ojos,
mientras sanes mi locura en tu cenit,
yo te seguiré queriendo.
Mientras haya nieve en tu cumbre,
fuego en tu corazón
y ese poder de ensueño en tus olas,
yo te seguiré queriendo.
Que no me falte ni la fe, ni la esperanza,
ni los astros, ni las flores,
pero sobre todas las cosas:
que no me faltes tú.

miércoles, marzo 09, 2011

Romeo ha perdido a Julieta


Julieta ha muerto
y ya no hay necesidad de más poemas,
ha muerto para Romeo,
muerto por impedir su sueño de tocar el cielo.

¿Quién era ella?
¿Para qué llorarle?
¿Para qué sufrir su bendita muerte?
¿Qué llanto ha de tener valor entonces?
Si los muertos no escuchan, no sienten
y mis lágrimas jamás saciarán
el terrible dolor por su muerte.
No podría, no quisiera decirlo
ni intentarlo
y mucho menos, escribirlo.

lunes, marzo 07, 2011

Preludio de lluvia

La tarde me habla de ti
y en cada murmullo se oye tu voz.
¿Las hojas caen porque las tira el viento?
O es simplemente que se están muriendo.
 
Quiero decirte que te quiero
sin tantas frases adornadas
susurrarte al oído
como el viento a la tarde,
sin tanto adorno, crear arte.
Pero, siempre hay un pero...

La tarde gris anuncia la lluvia,
el viento le murmulla a la tarde,
ella me habla a mi, yo te hablo a ti
y simplifica en un noble gesto,
el viento, todo lo que siento yo por ti.

miércoles, marzo 02, 2011

Argumentos

Argumento que el punto no es el enojo, sino el hecho.
Argumentas que le echas muchas ganas a sembrar tranquilidad.
Argumento que son ganas de palabra, que el hecho no refleja ganas en hechos.
Argumentas que te da igual, que tú sabes que le echas ganas
y te da igual si te creo o no.
Argumento que razones el hecho.
Argumentas que te da igual.
Que además, de darse de nuevo me lo vas a decir.
Te digo que cómo si ni siquiera me puedes decir una salida
y dices que esto no, pero aquello sí, por ti.
Reviras. Bueno, 80% por ti y 20 por mi.
¿Qué tal un poco de humildad?
Pues qué quieres, tengo dura la cabeza.
El corazón.
De corazón extiendo el día hasta tu horario buscando suavidad.
Te digo que mejor dormiré pero mañana lo extenderé otra vez.
Dices sí.
Finiquitas por escrito,
¡Cómo veas! si puedes, para que no te desveles mucho.
Idiota. No lo digo, aunque a veces lo pienso.
Lo digo por mí, por ella y así at infinitum.
lo pienso quise decir, lo pienso...

A.C.

lunes, febrero 28, 2011

Existencia poderosa


Óyeme tú bellísima
no soporto tu presencia.
Mírame, observa de que modo
tu cariño daña y destruye.
  
Si fueras, no lo sé, un poco menos bonita,
si tuvieras un defecto en algún sitio
un dedo mutilado y evidente
algo que hiciera que lastimara tu voz,
una gran cicatriz junto a esos labios
de fruta y manantial en movimiento
una mala pincelada imperceptible
en tu carácter, en la sonrisa.
Yo podría tolerarlo.
 
Pero tu cruel belleza es impecable,
no hay un minuto de reposo
para tu incesante luz
de estrella fugaz
que espero algún día poder alcanzar,
y desespera comprender
que ni aún la mutilación y destrucción
te quita tu belleza,
por lo contrario te hacen mas bella
como a ciertas estatuas marmoleas.

Me gustas, es verdad,
te lo digo por escrito,
original y dos copias:
bellísima.

miércoles, febrero 23, 2011

Hoy

Hoy me duele la garganta
también me duele el alma
Es como un estar cansado
como andar con un andar pesado.

Hoy pienso que no soy muchas cosas
no soy ordenado
no soy disciplinado
no puedo con los horarios
me arrasan las fechas límite,
desde siempre.

Hoy pienso que esto viene de atrás,
de muy atrás,
de un pasado disipado, caprichoso
voluntarioso, castrante, lacerante.

No puedo con esto, no lo logro.
Me revelo a la eternidad del horario
a la eternidad de ir a la escuela
a la eternidad de usar calcetines nones
a al eternidad de ser caminante apresurado, cansado.

Ya no quiero. No quiero.
Quiero estar enfermo en mi cama.

Por un lado.

Por el otro, estando así,
decidí algo.

Hay cosas que no quiero y no puedo quitar,
como los horarios,
la obligatoriedad de la escuela
la disponibilidad de la beca

Pero hay otras que sí.
Como las mentiras recurrentes
la humillación recurrente
el soportar recurrente
la soberbia recurrente
y sobre todo
la volubilidad recurrente.
Digamos, al cuadrado.

Tal vez este cometiendo un error de nuevo.
Mis razones son mías y para mi,
he decidido eso también.
Son mías.

No tengo un amigo en realidad
no hay absolutamente nada momentáneamente compartido
No sólo no has sabido compartir,
me has pateado brutalmente cuando he tratado de entrar.

Puedes negarlo, es parte de tu prosaicidad.
Para evitarlo, no te lo voy a decir.
A fin de cuentas, lo importante es decidirlo,
lo importante es yo vivirlo.
Lo importante no es decirlo.
Hacerlo. No decirlo.

Ya.

Hoy ya.

A.C.

sábado, febrero 12, 2011

Espacio

Otra vez, y otra vez, y otra vez
esta pared. Esta eterna pared.
Eterna contigo, vivida contigo,
conocida contigo.
Desde siempre, desde donde alcanza mi memoria
era "ahí vas"
Nos mutila ¿no lo ves?
Vas y vienes, no lo quieres aceptar.
Subes y bajas, nos subes y nos bajas
no lo quieres aceptar
Prefieres negar, argumentar, endosar
Ni siquiera aceptaste este espacio
¿qué no es público?,
no aceptas el hecho de mi necesidad,
porque yo no importo
porque lo que está dentro de mi es lo de menos
porque tú le hechas todas las ganas y yo no lo valoro
porque al final siempre está la opción de siempre:
si tanto lastimo mejor ahí la dejamos.
Por novencientava vez.
Me jacto, ni una sola de mi boca.
Me jacto, de ni siquiera haberlo pensado.
¿Qué tal la opción del perdón?
Novecientas veces desconocida
Novecientas veces ejercida
Otra vez voy a dormirme bien tarde
bien hueco
bien triste
bien impotente
por arañar un tiempo que se traba en mis uñas.
Este es mi espacio, el único que tengo.
El que nos separa, el que no conoces
el que contiene todo lo que no quieres ver
el que contiene todo lo que no quieres contener
no puedes contener
no piensas contener
no sabes contener.
El que acumula como probeta
gota a gota
raya a raya
cada una de mis lágrimas
a las 2 de la mañana.
Para eso nació, tristemente, felizmente.
Tengo un espacio.
El que querría en ti.

A.C.

martes, febrero 08, 2011

Cuando extrañamos


A veces tenemos algo o sentimos algo
o alguien nos tiene o nos siente
y luego ese algo no esta,
como de pronto.
Notamos que no esta, que falta
y decimos que lo vamos a buscar,
que es necesario buscarlo.
Y de pronto, así como calentando las lentejas
sentimos algo extraño
algo que no es usual
como un olor raro.
Olfateamos, buscando
pero no vemos nada.
Pero de pronto, de un instante a otro aparece una flama
abajo de la olla de lentejas, sí, ¡es una flama!
una flama rara.
Nos acercamos, enfocando la vista
aguzando los ojos entrecerrados
increíble,
ahí está el cuchillito que tanto buscábamos
lo que arde en un gran fuego naranja
es el mango de plástico del cuchillito negro.
Se hace la luz. Ahí estaba lo que perdimos
si hubiéramos buscado quizá no se habría quemado
no estaría irremediablemente perdido.
Pero aunque teníamos esa sensación de ausencia
ese propósito de búsqueda,
sólo buscamos con los ojos por encima
y el mango era negro y la hornilla negra
y pusimos las lentejas a prisa, sin ver,
en automático.
Así a veces perdemos cosas, dejamos de sentir cosas
o alguien deja de tenernos o de sentirnos
porque ya nos quemamos
aunque quisimos buscarnos.
Cortamos, sí, tenemos hoja y filo
pero ya no tenemos mango.
¿Qué se hace?
Llenar un vaso, apagar las llamas
escandalosas,
esperar a que el plástico derretido se enfríe
y, esta es la parte que se graba en cámara lenta,
despegar el cuchillo que tanto amamos
y luchar contra el sentimiento de no tirarlo a la basura
quisiera conservarlo
aunque inservible, guardarlo
me resisto a tirarlo.
Finalmente lo tiro. La bolsa de basura es blanca
y hay mucha basura orgánica.
Me arrepiento, ahora que lo pienso
debí tirarlo aparte, al menos no mezclarlo.
O no debí tirarlo.
Lo extraño.
A veces tenemos algo o sentimos algo
luchamos,
una lucha solitaria, callada, dolorosa.
No buscamos, no nos buscan.
Nos quemamos.
Añoramos.
Pasan los días, la bolsa no esta en la casa
pero seguimos viendo esa última imagen.
¡Qué fácil! Se compra otro cuchillo.
No es lo mismo. Quizá éste tenía un significado.
A veces sentimos cosas que nadie busca,
que nadie escucha
que a nadie importan.
Y cuando nos quemamos bajo las lentejas
ni nos notan.
Soñamos que nos notan.
Escribimos que nos notan.
Imaginamos que nos notan.
Pero no. No nos notan.
No noto, no notas, no nota
no notamos, no notan.
Ardemos, inadvertidos.

A.C.

sábado, febrero 05, 2011

Bestia



Soy transparente.
Me puedes oler muy bien.
Desde que me presento,
No tengo que hablar
para darme a entender.
Mis ojos te lo dicen todo.
Mi boca arrulla lo que pienso.
Sabrás que es lo que siento,
Con sólo tocar mi piel.
No muerdo, ni acaricio.
Sólo hiberno todo el tiempo,
En mi jaula de almohadas,
Dónde nadie sabe la verdad.

No tengo voz para decirlo,
Por eso vengo y te lo escribo.
He deshonrado a mis principios.

Nunca he tenido la furia de un león.
Siempre tomando el camino corto,
Como él me enseñó.

  © ######## ######## Ah Kin Xoc 2006

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