viernes, febrero 05, 2010

Infiel

Te soy infiel con la soledad
y el silencio de la noche,
vagando a tientas, borracho de nostalgia,
buscando en el fondo de la botella
la dirección exacta donde pueda perderme.

Tirando al oleaje torvo los recuerdos secos
como las hojas del otoño al viento,
diciéndote de noche en verso
lo que no te digo de día en prosa.

Infiel al caminar de noche en la playa,
acompañado por ella, a la que odias,
componiendo versos malos
buscando incesantemente
en el mar una botella,
una dirección, un pretexto
para engañarte con esa mujer tan bella

jueves, febrero 04, 2010

Lo bueno y lo correcto

Lo que es mejor para uno
podría ser diferente mañana
o el día después de mañana,
pero lo que es correcto
y lo que es incorrecto
permanecerá para siempre.

miércoles, febrero 03, 2010

Es feo

En estos momentos te extraño...
es feo no poder escribir, quedarme mudo
la palabras me son extrañas, diversas, amorfas
los adjetivos ignotos, la realidad disparatada.

Es feo que broten estas cosas por capricho
en situaciones inesperadas,
en lugares inapropiados, cursis,
demasiado naturales para mis gustos.

¿Qué es lo que esperas, lo que sueñas,
lo que sientes en la torre más alta?
¿Para quién vives? Es feo no saberlo.

Anónima

El rojo te sienta bien
en tus uñas, en tus labios
y en tus entrañas.

Sufro contigo y a la vez sin ti
sincronizados en un solo dolor
en un solo edificio, al mismo tiempo

No te conozco pero somos hermanos
en el desvelo y en el sufrimiento
hay halgo implícito en todo esto
una fuerza oculta que me emociona
son las vibraciones del vacío,
del silencio entre dos personas
extrañas.

Si supiera que te aflige
no estarías tan sola
iría corriendo a tu lado,
dímelo.

Tengo que conformarme
con lo que mi imaginación
platique contigo, hermosa,
desconocida, quieta, tierna,
dama de rojo.

lunes, febrero 01, 2010

Los que aman

Los que aman comprenden
los que comprenden respetan
los que respetan saben esperar.

Palabras del Niño Elefante a la Niña Alegría.
ECDQEMSD 2049

domingo, enero 24, 2010

Cosas de humanos

Es de humanos tener miedo, como también lo es huir, mentir y dormir, tal vez amar. Me pregunto por qué las cosas divinas no existen para los humanos, son alérgicas a la vida, al olor a muerte, intolerantes ante la fragilidad. Hay algunas cosas que parecen celestiales, tienen que serlo: la vida después de la muerte, el perdón, tus besos, tu sonrisa, la lista parece reducirse a tu nombre, inmombrable, distante.

Me lo dijo tantas veces mi madre y por primera vez le hago caso: busca a Dios y el te concederá las peticiones de tu corazón. Lo reconozco, soy terco y testarudo, pobre pero honeso, demasiado enamoradizo. Se me ha hecho tradición decir, me sobró melancolía y me valtó valor. Hace ya varias lunas escribí: No soy humano... hoy me doy cuenta de lo vivo que estoy, de lo humano que me hace sentie el dolor, el llanto, esos ríos y ese fuego interior que muchas veces no me dejan dormir. Espero y no sea demasiado tarde para confiar en Tú fidelidad, para pedir perdón, para solicitar clemencia, prórroga, oportunidad, nueva vida o como quiera que le llames. Me resta esperar, tener miedo, reir, llorar y sentirme vivo.

viernes, enero 22, 2010

Amor

El amor es de alambre y espinas,
es panela y miel, es vinagre y hiel.
El amor es de oro y mariposas de plata,
sensaciones caleidoscópicas
de primavera en verano, otoño e invierno.
El amor es norte y sur,
es alfa y beta es la “a” y la zeta.
El amor es de tierra y agua,
es aliento y manos ,
es costilla y sueño en un octavo día,
es perfume ,murmullo y suspiro,
es todo a la vez.

miércoles, enero 20, 2010

Vita brevis

Enero.
Ante las doce uvas
y el requiescat por el año viejo
prometí no prometerme nada.
Buscando en los primeros días
tu presencia lejana y un te quiero tardío,
recorriendo de arriba abajo tu sombra
con mis pupilas heridas,
en busca de tus misterios orográficos.
 
Febrero.

Corazones, arcos y flechas,
la misma porción de nada,
rosas rojas para nadie,
palabras e imágenes que nunca tuvimos.
 
Marzo.
Lloré entonces, no lloraré ahora,
me limitaré a poner humedad en la mirada,
en los labios, en veinte velas
de un pastel atormentado.
 
Abril.
La primavera al fin cae sobre ti
cubriendo de flores tu ser;
tus cejas, arqueadas,
me dicen que ya no pueden más
con el peso de la luz diáfana.
 
Mayo.
Te quiero por segunda vez
como si fuera la primera,
con estas flores te lo digo,
luchas, muertes
y derrotas continuas,
flores eternas.
 
Junio.
En silencio, mi corazón escribió
a lápiz una carta a Venus,
esculpiendo palabra a palabra,
cincelando el papel
como queriéndote sin querer.
 
Agosto.
Llegaste como la dama de de mis sueños
en tu corcel de cuatro ruedas
y zapatillas de mezclilla negra
abriéndote paso entre la gente,
con tu sonrisa dulce y atractiva
y esos ojos cafés, no tan oscuros,
con un aliento de vida en ellos.
Una inquietud surgió:
Con un ¡hola! todo comenzó.
 

lunes, enero 18, 2010

Historia de una noche

Cercado por renglones está mi talento
atado a  un diccionario,
encadenado al que dirán,
si lo que digo quedará impreso
o perpetuado en tinta por la eternidad.
 
Espero la noche para mendigar palabras,
busco soñar despierto
aunque en la mañana hable dormido,
esperar a que un hada llegue
y guíe mi mano por praderas y collados.
 
Liberar palabras salvajes
aún no domesticadas por la lengua;
es mi vicio nocturno, deambular por el pasillo
hasta verme sorprendido por el alba,
evocar en mis versos
la dulzura de tus dedos y tus labios,
derretirme como hielo con la brisa matutina
imaginando el calor de tus manos..
 
Escuchar a altas horas de la noche
una canción de mala muerte,
esas que su historia nos quedan a la medida
-maldita soledad-,
al son de “algún día te olvidaré”…
 
Esta noche no, no más,
Por ahora solo me basta un diccionario en mi mesa,
tu imagen en la mente,
un te quiero en mis labios y una pluma en la mano.

sábado, enero 16, 2010

Triste desayuno

Fue una mañana vulgar
como cualquier otro día de la semana,
la mesa estaba servida.
Sobre ella una cesta de mimbre
con las frutas favoritas de una figura ausente.
Un vaso con una constelación de hielos
agonizando en sus aguas: jugo de naranja,
dulce y amargo como la propia vida.
 
Esa incorpórea sensación manaba de mi mente
me recorría el cuerpo dejando
un sabor pasajero en la boca,
sabor de tortilla y salsa, saliva con cerveza,
el sabor de un corazón ebrio
por una noche de sentimiento etílico.
 
Las sábanas te despidieron al alba,
mi cuerpo dormido
y el tuyo tan harto de mí,
esa vaga mirada de tus ojos paralíticos,
comprendí que esa última noche antes de dormir
se escribió el fin.
Ahora, frente a la mesa y una silla ausente,
como este triste desayuno sin ti.
 

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