domingo, enero 24, 2010

Cosas de humanos

Es de humanos tener miedo, como también lo es huir, mentir y dormir, tal vez amar. Me pregunto por qué las cosas divinas no existen para los humanos, son alérgicas a la vida, al olor a muerte, intolerantes ante la fragilidad. Hay algunas cosas que parecen celestiales, tienen que serlo: la vida después de la muerte, el perdón, tus besos, tu sonrisa, la lista parece reducirse a tu nombre, inmombrable, distante.

Me lo dijo tantas veces mi madre y por primera vez le hago caso: busca a Dios y el te concederá las peticiones de tu corazón. Lo reconozco, soy terco y testarudo, pobre pero honeso, demasiado enamoradizo. Se me ha hecho tradición decir, me sobró melancolía y me valtó valor. Hace ya varias lunas escribí: No soy humano... hoy me doy cuenta de lo vivo que estoy, de lo humano que me hace sentie el dolor, el llanto, esos ríos y ese fuego interior que muchas veces no me dejan dormir. Espero y no sea demasiado tarde para confiar en Tú fidelidad, para pedir perdón, para solicitar clemencia, prórroga, oportunidad, nueva vida o como quiera que le llames. Me resta esperar, tener miedo, reir, llorar y sentirme vivo.

viernes, enero 22, 2010

Amor

El amor es de alambre y espinas,
es panela y miel, es vinagre y hiel.
El amor es de oro y mariposas de plata,
sensaciones caleidoscópicas
de primavera en verano, otoño e invierno.
El amor es norte y sur,
es alfa y beta es la “a” y la zeta.
El amor es de tierra y agua,
es aliento y manos ,
es costilla y sueño en un octavo día,
es perfume ,murmullo y suspiro,
es todo a la vez.

miércoles, enero 20, 2010

Vita brevis

Enero.
Ante las doce uvas
y el requiescat por el año viejo
prometí no prometerme nada.
Buscando en los primeros días
tu presencia lejana y un te quiero tardío,
recorriendo de arriba abajo tu sombra
con mis pupilas heridas,
en busca de tus misterios orográficos.
 
Febrero.

Corazones, arcos y flechas,
la misma porción de nada,
rosas rojas para nadie,
palabras e imágenes que nunca tuvimos.
 
Marzo.
Lloré entonces, no lloraré ahora,
me limitaré a poner humedad en la mirada,
en los labios, en veinte velas
de un pastel atormentado.
 
Abril.
La primavera al fin cae sobre ti
cubriendo de flores tu ser;
tus cejas, arqueadas,
me dicen que ya no pueden más
con el peso de la luz diáfana.
 
Mayo.
Te quiero por segunda vez
como si fuera la primera,
con estas flores te lo digo,
luchas, muertes
y derrotas continuas,
flores eternas.
 
Junio.
En silencio, mi corazón escribió
a lápiz una carta a Venus,
esculpiendo palabra a palabra,
cincelando el papel
como queriéndote sin querer.
 
Agosto.
Llegaste como la dama de de mis sueños
en tu corcel de cuatro ruedas
y zapatillas de mezclilla negra
abriéndote paso entre la gente,
con tu sonrisa dulce y atractiva
y esos ojos cafés, no tan oscuros,
con un aliento de vida en ellos.
Una inquietud surgió:
Con un ¡hola! todo comenzó.
 

lunes, enero 18, 2010

Historia de una noche

Cercado por renglones está mi talento
atado a  un diccionario,
encadenado al que dirán,
si lo que digo quedará impreso
o perpetuado en tinta por la eternidad.
 
Espero la noche para mendigar palabras,
busco soñar despierto
aunque en la mañana hable dormido,
esperar a que un hada llegue
y guíe mi mano por praderas y collados.
 
Liberar palabras salvajes
aún no domesticadas por la lengua;
es mi vicio nocturno, deambular por el pasillo
hasta verme sorprendido por el alba,
evocar en mis versos
la dulzura de tus dedos y tus labios,
derretirme como hielo con la brisa matutina
imaginando el calor de tus manos..
 
Escuchar a altas horas de la noche
una canción de mala muerte,
esas que su historia nos quedan a la medida
-maldita soledad-,
al son de “algún día te olvidaré”…
 
Esta noche no, no más,
Por ahora solo me basta un diccionario en mi mesa,
tu imagen en la mente,
un te quiero en mis labios y una pluma en la mano.

sábado, enero 16, 2010

Triste desayuno

Fue una mañana vulgar
como cualquier otro día de la semana,
la mesa estaba servida.
Sobre ella una cesta de mimbre
con las frutas favoritas de una figura ausente.
Un vaso con una constelación de hielos
agonizando en sus aguas: jugo de naranja,
dulce y amargo como la propia vida.
 
Esa incorpórea sensación manaba de mi mente
me recorría el cuerpo dejando
un sabor pasajero en la boca,
sabor de tortilla y salsa, saliva con cerveza,
el sabor de un corazón ebrio
por una noche de sentimiento etílico.
 
Las sábanas te despidieron al alba,
mi cuerpo dormido
y el tuyo tan harto de mí,
esa vaga mirada de tus ojos paralíticos,
comprendí que esa última noche antes de dormir
se escribió el fin.
Ahora, frente a la mesa y una silla ausente,
como este triste desayuno sin ti.
 

jueves, enero 14, 2010

Oasis

Tus pestañas cual palmeras
me invitan a refrescarme en su sombra,
a beber en el oasis de tus ojos
y alimentarme de la fruta fresca de tu sonrisa.
Recostarme en tu rebelde cabello negro,
a tus pies, en silencio, sin decirte nada:
ahogándome lentamente en tus aguas.

miércoles, enero 13, 2010

Si tan solo

Quisiera no sentir
para no extrañarte ni soñarte,
decir que no te quiero y tragarme esa mentira,
llorar hacia adentro con los ojos secos
como lo he hecho toda mi vida,
si tan solo…
Sepultarte con palabras
y lapidarios verbos;
ya ves, lo se,
sin ti ni siquiera se mentir

martes, enero 12, 2010

Noche triste

Se ha llorado frente a ataúdes y tumbas,
bajo la sombra de un árbol;
a altas horas de la noche
los ojos han brindado por derrotas ganadas
y victorias perdidas,
con la cabeza entre las piernas
alguien ha pasado la noche triste en llanto.
¿Está borracho para llorar? No,
también hay derecho de hacerlo sobriamente,
echarse como un perro a las puertas de tu casa
mendigando migajas de amor;
por favor, déjalo entrar a tu cuarto
y que con certero golpe asesine una ilusión
para salir corriendo para siempre de tu corazón
bajo las alas de una noche triste
y se olvide de lo que algún día pasó.

sábado, enero 09, 2010

Me gusta

Me gusta ver danzar tus ojos
al son de mis palabras.
Me gusta escuchar
latido a latido mi corazón.
 
Me gustas toda tú
cuando estás dormida,
cuando estás despierta,
escuchar la sal
y el azúcar de tus palabras
que a mi vida le dan sabor.
 
Me gustas tras la sombra
de la penúltima de Noviembre
y en el alba del primer día de Enero.
Me gustas, te adoro, te quiero.

miércoles, enero 06, 2010

Semana uno

Entre chubascos y nubarrones
han transcurrido
siete cortos días de mi vida
sintiendo tus dedos de marfil
probando tu sonrisa de sandía
queriendo tus ojos de sol,
en fin, siete días viviendo
esta vida que es mas tuya que mía.

martes, enero 05, 2010

Que más da

No te puedo,
ni te sé,
entiendo sin entender:
una maldita carta,
un Si, un No, que más da

lunes, enero 04, 2010

Revolución y bandera

Te quiero en Enero y en Febrero, en invierno y en verano
en días soleados y nublados de lunes a viernes
fines de semana y días feriados.

En horas hábiles y a deshoras, en días y noches,
distancia y ausencia, en papel y en voz,
cuando estoy contigo y cuando no lo estoy.
 
Te quiero no porque me quieres
sino porque ha dado un giro mi vida
y ha nacido una revolución en mi alma.

Te quiero un veinte de Noviembre,
un veinticuatro de Febrero,
dieciséis de Septiembre
o un trece de Febrero: mi revolución,
mi bandera mi amor, mi dulce estrella.

viernes, enero 01, 2010

Frohes neues Jahr

Habemus Año Nuevo. En estas fechas siempre recuerdo con melancolía unos fragmentos de la poesía El Brindis del Bohemio, me recuerda el fin de año, a mi madre, y lo importante que ha sido para mí, la poesía. Aún después de 10 años, recuerdo de memoria este fragmento:

"Brindo por la mujer, mas no por esa
en la que halláis consuelo en la tristeza,
rescoldo del placer ¡desventurados!;
no por esa que os brinda sus hechizos
cuando besáis sus rizos
artificiosamente perfumados.

Yo no brindo por ella, compañeros,
siento por esta vez no complaceros.
Brindo por la mujer, pero por una,
por la que me brindó sus embelesos
y me envolvió en sus besos;
por la mujer que me arrulló en la cuna.

Por la mujer que me enseñó de niño
lo que vale el cariño
exquisito, profundo y verdadero;
por la mujer que me arrulló en sus brazos
y que me dió en pedazos
uno por uno, el corazón entero.

¡Por mi madre!.. bohemios, por la anciana
que piensa en el mañana
como en algo muy dulce y muy deseado,
porque sueña tal vez que mi destino
me señala el camino
por el que volveré pronto a su lado.

Por la anciana adorada y bendecida,
por la que con su sangre me dió vida,
y ternura y cariño;
por la que fue la luz del alma mía;
y lloró de alegría
sintiendo mi cabeza en su corpiño.

Por esa brindo yo, dejad que llore,
que en lágrimas desflore
esta pena letal que me asesina;
dejad que brinde por mi madre ausente,
por la que llora y siente
que mi ausencia es un fuego que calcina.

Por la anciana infeliz que sufre y llora
y que del cielo implora
que vuelva yo muy pronto a estar con ella;
por mi madre bohemios, que es dulzura
vertida en mi amargura
y en esta noche de mi vida, estrella..."

  © ######## ######## Ah Kin Xoc 2006

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